viernes, 11 de noviembre de 2011
Mi momento.
Uno de esos días en los que no te ves capaz ni de salir de la cama, no te atreves a enfrentarte al mundo, al frío que te espera ahí a fuera por miedo, un miedo demasiado absurdo, pero es como yo, absurdo. Es como quien se cae dos veces en la misma piedra, y a la tercera va a la vencida... Pues no, se vuelve a caer, cada vez las rodillas tienen más heridas, incluso las pasadas ahora duelen más, se han echo más grandes y están más profundas, los brazos están cansados de apoyarse contra el suelo y volverse a levantar, ya no puedes más, lo vas dejando pasar como si nada, caerse ya es una rutina que haces un día y otro y otro... Y levantar ya ni te cuento. Pero ahora es el momento en el que tengo que levantarme por muy débil que este, en el que me tengo que enfrentar a un miedo absurdo que nunca quise aceptar, este es mi momento.
martes, 8 de noviembre de 2011
Vuelta a empezar.
Ese momento que estas apunto de tirar la toalla de renunciar a todo, a todo el esfuerzo que haces pero nadie sabe valorar... Justo en ese momento empiezas a dejar de sentir con el corazón y solo pensar con la cabeza, olvidarte del amor que sientes hacia las personas, empiezas a pensar que eres cruel por olvidarte de gente que nunca te recordaron, y empiezas a coger la toalla más fuerte y más, te vas sintiendo más fuerte, el mundo y sus ñoñerías te empiezan a aburrir... Hasta que tocan tu punto más débil, y volvemos a empezar.
viernes, 21 de octubre de 2011
Corramos lejos de aquí cogidos de la mano, lloviendo, tronando, relámpagos por todas partes, imaginémonos una canción de fondo, te dejo elegir a ti, que vallamos con ropa de verano pero no tengamos frío, que el barro se nos quede pegado en las botas, que aunque cueste sigamos y sigamos corriendo sin parar... Sin rumbo.
Digamos cosas sin sentido.
Digamos cosas sin sentido sin saber como empezar ni terminar,
de que tema sacarlo, cosas que no vienen a cuento,
como te fui olvidando,
como cuando se me perdio el móvil,
me caí por las escaleras, no fue más que un tropezón,
me puse nerviosa y no paraba de temblar,
dicen que soy insegura de mi misma,
que soy tonta ¿yo? La que más.
soy muy inocente...
¿Os he dicho que me gusta el helado de nata?
de que tema sacarlo, cosas que no vienen a cuento,
como te fui olvidando,
como cuando se me perdio el móvil,
me caí por las escaleras, no fue más que un tropezón,
me puse nerviosa y no paraba de temblar,
dicen que soy insegura de mi misma,
que soy tonta ¿yo? La que más.
soy muy inocente...
¿Os he dicho que me gusta el helado de nata?
jueves, 20 de octubre de 2011
Mentiras, mis preferidas.
Se nos olvido el disfraz, la bolsa de cartón con dos agujeros para los ojos y otros tres para la nariz y la boca, ¿ves esas que vuelan por el cielo? Se llaman mentiras, yo cojo una por cada palabra que digo, no es magia, es realidad, la realidad y magia que veo juntas en tus ojos, no quiero hablar de lo que te quiero, quiero hablar de lo que echo de menos tus abrazos, de como te añoro, en fin... Me descubrieron.
Todo es nada.
¿Que haces? Nada
¿Me quieres? Nada
¿Te acuerdas? Nada
¿Que te cuentas? Nada
¿Te gusta? Nada
Que todo sea un nada, que nada el pez por el agua descubriendo barcos muertos, enterrados en recuerdos, recuerdos los tuyos, ¿y nuestros?
¿Me quieres? Nada
¿Te acuerdas? Nada
¿Que te cuentas? Nada
¿Te gusta? Nada
Que todo sea un nada, que nada el pez por el agua descubriendo barcos muertos, enterrados en recuerdos, recuerdos los tuyos, ¿y nuestros?
jueves, 13 de octubre de 2011
Llego del instituto y siempre me cruzo con el, le veo que siempre va subiendo por la escaleras tranquilamente, con la mirada hacia abajo, yo le digo con alegría un suave 'hola', pero el sigue subiendo las escaleras. No sé muy bien su historia, y a ser sinceros me pica la curiosidad de como puede ser. Su padre es drogadicto, nadie sabe como se metio en ese mundo, ni nadie sabe todabía si sigue en él, me preocupa como lo pudo pasar él, como eran las cosas cuando el era pequeño, si la casa estaba echa un desastre, si... Hay tantas cosas que me gustaría saber, saber que mi vida comparada con la de otra gente es un SUEÑO, no lo confundamos con pesadilla. De su mujer, su madre, nunca se supo nada de ella, o por lo menos que yo sepa.
Llego un día en el que me cruzo con el tras mucho tiempo pasado, tenía más canas, estaba más consumido, no podía más, subio conmigo en el ascensor, y aunque parezca grosero ese día no le dije hola, abrí la puerta pase, y el detrás mío, se puso mirando a una pared de el ascensor, yo ya había dado al botón de mi piso, pero el seguía mirando a la pared, le dije: -Perdón, ¿a que piso vas? -¡Ah si! Perdón, es que no te quiero enseñar mi cara, sabes, mi vida es un pequeño cigarro que se va quemando poco a poco, pero muy rápido, no te imaginas lo rápido que puede ir. Te despiertas un día y ves que tienes más arrugas, que te cuesta más hacer las cosas, más canas en el pelo, se te pone por arte de magia la barba blanca también... Y tan solo eso con 58 años, bueno, todo empezó con 34, cuando decidí probar algo que nunca debí de hacer, fue difícil, y lo sigue siendo salir de ahí. Voy al piso cuatro.
Llego un día en el que me cruzo con el tras mucho tiempo pasado, tenía más canas, estaba más consumido, no podía más, subio conmigo en el ascensor, y aunque parezca grosero ese día no le dije hola, abrí la puerta pase, y el detrás mío, se puso mirando a una pared de el ascensor, yo ya había dado al botón de mi piso, pero el seguía mirando a la pared, le dije: -Perdón, ¿a que piso vas? -¡Ah si! Perdón, es que no te quiero enseñar mi cara, sabes, mi vida es un pequeño cigarro que se va quemando poco a poco, pero muy rápido, no te imaginas lo rápido que puede ir. Te despiertas un día y ves que tienes más arrugas, que te cuesta más hacer las cosas, más canas en el pelo, se te pone por arte de magia la barba blanca también... Y tan solo eso con 58 años, bueno, todo empezó con 34, cuando decidí probar algo que nunca debí de hacer, fue difícil, y lo sigue siendo salir de ahí. Voy al piso cuatro.
domingo, 9 de octubre de 2011
Un NUNCA que no acaba NUNCA.
-Bueno me tengo que ir.
-Pero a donde vas, si tan solo son las tres.
-¡Te pareceré poco! Venga me voy. Adiós...Te quiero.
-Adiós, te quiero...
-¿Por que diablos dices te quiero si no lo sientes?
-¿En que te basas?
-Pues... No lo se... Déjame, ya sabes que se me da muy mal explicarme... De verdad, no te entiendo.
-¿Pero que es lo que no entiendes? ¿Que es lo que hay que entender?
-¡Nada! ¡Déjalo!
-¿Te has enfadado?
-No, vete.
-Deja de ir para ya, esta oscuro y por allí no hay muy buena gente.
-Ya lo se, pero es mi sitio, es donde yo tendría que estar, en lo oscuro, donde no se ve nada, una habitación oscura donde no se puede salir, donde no hay luz.
-Déjalo ya, esto no es ninguna película..
-¡Por supuesto que no! Las películas tienen un final feliz, todos son felices. A lo mejor yo aquí no pinto nada, a lo mejor si yo no existiera no pasaría nada, todos seguiríais igual de felices, la única que no es feliz aquí soy yo.
-Eso no es verdad.
-¡Por supuesto que lo es! Venga, ya, vete, déjame, tan solo quiero reflexionar un poco y ya me voy de aquí.
-Me da igual, reflexionaré contigo.
-No... ¡No te das cuenta! Mañana me iré y a lo mejor ya no nos vemos más, NUNCA, un final que no acaba NUNCA.
-¿Es que no te acuerdas de esos días hablando hasta las tantas?
-Si. Y de esos mensajes tuyos, que 'si estuviéramos juntos'... Sabes que eso no es verdad, que me haces sentir cosas que no son. Que si tal cosa te recuerda a mi... He llegado a tal punto de sentir mucho por ti...
-Pero a donde vas, si tan solo son las tres.
-¡Te pareceré poco! Venga me voy. Adiós...Te quiero.
-Adiós, te quiero...
-¿Por que diablos dices te quiero si no lo sientes?
-¿En que te basas?
-Pues... No lo se... Déjame, ya sabes que se me da muy mal explicarme... De verdad, no te entiendo.
-¿Pero que es lo que no entiendes? ¿Que es lo que hay que entender?
-¡Nada! ¡Déjalo!
-¿Te has enfadado?
-No, vete.
-Deja de ir para ya, esta oscuro y por allí no hay muy buena gente.
-Ya lo se, pero es mi sitio, es donde yo tendría que estar, en lo oscuro, donde no se ve nada, una habitación oscura donde no se puede salir, donde no hay luz.
-Déjalo ya, esto no es ninguna película..
-¡Por supuesto que no! Las películas tienen un final feliz, todos son felices. A lo mejor yo aquí no pinto nada, a lo mejor si yo no existiera no pasaría nada, todos seguiríais igual de felices, la única que no es feliz aquí soy yo.
-Eso no es verdad.
-¡Por supuesto que lo es! Venga, ya, vete, déjame, tan solo quiero reflexionar un poco y ya me voy de aquí.
-Me da igual, reflexionaré contigo.
-No... ¡No te das cuenta! Mañana me iré y a lo mejor ya no nos vemos más, NUNCA, un final que no acaba NUNCA.
-¿Es que no te acuerdas de esos días hablando hasta las tantas?
-Si. Y de esos mensajes tuyos, que 'si estuviéramos juntos'... Sabes que eso no es verdad, que me haces sentir cosas que no son. Que si tal cosa te recuerda a mi... He llegado a tal punto de sentir mucho por ti...
jueves, 6 de octubre de 2011
Lo recuerdo como si fuera ayer. Tenía unas ganas intensas de verle, de por fin tenerle más cerca que nunca, de ver su sonrisa de cerca, de escuchar su risa, de contar las veces que pestañeaba, vale, puede que eso no, no soy de letras... Tras todo el miedo que me dan las alturas, todas las películas de miedo, todo lo que ha pasado, decidí montar en avión, el primer avión que vi con mi destino, o eso creo. Todavía recuerdo como me temblaban las piernas, las manos, como sonaba el dinero suelto por esa grande mochila de circulos de colores, como empezaba a sudar por todos lados sin poder controlarme, me tropecé con un escalón, me puse roja, iba intrigada andando despacio por todas aquellas filas llenas de gente hablando tranquilamente, intentando encontrar mi sitio sin confundirme. Entonces es cuando lo vi, si, el número veinti tres, veinte, tres, dos más tres, cinco... Me senté impacientemente esperando a que aquel trasto enorme arrancara de una vez. Entonces es cuando me arrepentí de hacer aquella grande locura, todos los asientos ya estaban llenos, las puertas se cerraron, como si ya no pudiese dar vuelta atrás a las cosas. Recuerdo esa extraña sensación de como de repente se me taponaron los oídos, mientras escuchaba a los Rolling Stone, un grupo al que el le encantaba y era muy fan. Pero todo fue mejorando, si, eso creo, empece a ver esas vistas tan bonitas desde lo alto, a gente que eran pequeñas hormigas a las que aplastar con mis dedos, las nubes como esponjosas nubes de azúcar... TIN TIN TIN, han llegado a su destino, eso oí al quedarme dormida sin darme cuenta, todo era impaciencia, solo quería salir, y verle. Me senté en un banco que había allí, esperándole. Todavía sigo aquí sentada, esperándolo, alimentandome de un viejo bar con el que tengo ya mucha confianza...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)